(Pieza elaborada para el Círculo de Empresarios)

Un año más, los Presupuestos Generales del Estado vuelven a estar marcados por la falta de impulso reformista debido a la fragmentación política. No se aprovecha la bonanza económica para abordar las reformas que necesita el país para afrontar los grandes desafíos que vienen.

En este sentido, hay que rediseñar el sistema fiscal para lograr una mayor eficiencia y estabilidad de los ingresos y promover Pactos de Estado en educación, digitalización e infraestructuras y energía.

En paralelo, nos enfrentamos a una transformación demográfica que obliga a configurar un nuevo sistema de pensiones, apoyado por medidas que favorezcan la natalidad y la plena incorporación de la mujer al mercado laboral.

Es necesario crear un marco que dé estabilidad y calidad al empleo. La formación, además, tiene que adaptarse a los nuevos perfiles profesionales que surgen de la globalización y la digitalización. La demanda de titulados STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) aumenta un 14% al año.

A nivel empresarial, hay que fomentar el emprendimiento y apoyar el crecimiento de las empresas eliminando barreras laborales y fiscales. Porque el tamaño es clave para ganar en competitividad y crear empleo.